De dónde viene
Philip Corsi diseñó la tarea en 1972 para su tesis doctoral en la Universidad McGill, en el laboratorio de Brenda Milner. Buscaban una prueba espacial que fuera el espejo del span de dígitos para estudiar a pacientes con lesiones en el lóbulo temporal derecho. Milner (1971) ya había descrito ese patrón: las lesiones de un lado afectaban a la memoria verbal y las del otro a la espacial. La tabla original tenía nueve cubos de madera repartidos sin orden aparente, numerados por el lado del examinador.
Berch, Krikorian y Huha (1998) revisaron las muchas versiones que circulaban y encontraron diferencias en el tamaño de la tabla, el ritmo de los toques, el número de intentos por longitud y la regla para parar. Esas diferencias cambian las puntuaciones, y por eso conviene saber qué versión te han aplicado antes de comparar nada.
Qué mide
Retener posiciones en un orden durante unos segundos. Baddeley y Hitch (1974) llamaron agenda visuoespacial a ese componente de la memoria de trabajo, el equivalente del bucle fonológico que usas para repetir cifras. Vandierendonck y colaboradores (2004) mostraron que la tarea no es solo visual: también tira del control de la atención, sobre todo cuando las secuencias se alargan. En el día a día es la memoria que usas para recordar dónde acabas de dejar algo o para seguir una ruta que te han enseñado hace un momento.
En adultos jóvenes el span de Corsi suele estar entre cinco y siete cubos, algo por debajo del span verbal, y desciende con la edad. Kessels y colaboradores (2000) publicaron una versión estandarizada con datos de referencia para adultos y recomendaron puntuar con el producto del span por el número de secuencias acertadas, que distingue mejor entre personas que el span a secas.
Directo e inverso
Como en los dígitos, hay una versión inversa en la que repites la secuencia al revés. En el span verbal el inverso cuesta claramente más que el directo. En el de Corsi la diferencia es mucho menor y a veces no aparece, un resultado repetido en varios estudios que sugiere que dar la vuelta a una ruta en el espacio no exige el mismo trabajo extra que invertir una lista de cifras. Por eso los dos spans de Corsi se leen casi como una sola medida, y la comparación interesante es con el span verbal.
Qué cambia en pantalla
Brunetti, Del Gatto y Delogu (2014) adaptaron la tarea a tabletas y encontraron resultados comparables a los de la tabla de madera cuando se respetan los tiempos y la disposición. Arce y McMullen (2021) repasaron las versiones digitales y avisan de lo que suele variar: el tamaño de los cubos, el intervalo entre toques, si los cubos se iluminan o cambian de color y si respondes con el dedo o con el ratón. En un móvil los cubos son más pequeños y el dedo tapa parte de la tabla, así que un span medido en una pantalla pequeña no se compara sin más con uno medido en consulta.
Lo que no te dice
Un span de Corsi bajo acompaña a muchas cosas: cansancio, poca atención ese día, una lesión, un deterioro, o simplemente una memoria espacial algo menor que la media, que es compatible con una vida completamente normal. Tampoco mide la orientación en la calle ni la memoria de lugares a largo plazo. En consulta se lee junto con el span verbal, y la diferencia entre los dos es a menudo más informativa que cualquiera de ellos por separado.
Preguntas frecuentes
¿Qué span de Corsi es normal?
Entre cinco y siete cubos en adultos jóvenes, algo menos a partir de los sesenta. Depende de la versión, del ritmo y del dispositivo, así que compara solo con los datos de referencia de esa misma versión.
¿En qué se diferencia de la prueba de dígitos?
En el material. Los dígitos miden memoria verbal y los cubos miden posiciones en el espacio. Mucha gente tiene un span algo mayor en uno que en otro, y eso es normal. Una diferencia muy grande es lo que un clínico miraría con más atención.
¿Puedo hacer el test de Corsi online?
Sí. Una versión en el navegador ilumina los cubos y tú los tocas en el mismo orden, y luego al revés. En una pantalla pequeña el resultado puede salir algo más bajo que en una tabla real.
Información general, no un diagnóstico
Esta guía explica cómo se describe y se mide el test de los cubos de Corsi. No sustituye la evaluación de un profesional clínico cualificado, y las fuentes que cita no avalan a Neuropsych.
Referencias
- Milner B. Interhemispheric differences in the localization of psychological processes in man. British Medical Bulletin. 1971;27(3):272-277. (En inglés.) https://doi.org/10.1093/oxfordjournals.bmb.a070866
- Berch DB, Krikorian R, Huha EM. The Corsi block-tapping task: methodological and theoretical considerations. Brain and Cognition. 1998;38(3):317-338. (En inglés.) https://doi.org/10.1006/brcg.1998.1039
- Baddeley AD, Hitch G. Working memory. Psychology of Learning and Motivation. 1974;8:47-89. (En inglés.) https://doi.org/10.1016/S0079-7421(08)60452-1
- Vandierendonck A, Kemps E, Fastame MC, Szmalec A. Working memory components of the Corsi blocks task. British Journal of Psychology. 2004;95(1):57-79. (En inglés.) https://doi.org/10.1348/000712604322779460
- Kessels RPC, van Zandvoort MJE, Postma A, Kappelle LJ, de Haan EHF. The Corsi Block-Tapping Task: standardization and normative data. Applied Neuropsychology. 2000;7(4):252-258. (En inglés.) https://doi.org/10.1207/S15324826AN0704_8
- Brunetti R, Del Gatto C, Delogu F. eCorsi: implementation and testing of the Corsi block-tapping task for digital tablets. Frontiers in Psychology. 2014;5:939. (En inglés.) https://doi.org/10.3389/fpsyg.2014.00939
- Arce T, McMullen K. The Corsi Block-Tapping Test: evaluating methodological practices with an eye towards modern digital frameworks. Computers in Human Behavior Reports. 2021;4:100099. (En inglés.) https://doi.org/10.1016/j.chbr.2021.100099